Inspirado en los vestigios de la ofrenda 102 dedicada a Tlaloc, dios de la lluvia, en la zona arqueológica del Templo Mayor de la Gran Tenochtitlan, hoy Centro Histórico de la Ciudad de México. Posiblemente formó parte de las piezas de joyería de alguna mujer destacada, esposa o con algún rango importante. El pez tiene dos orificios a manera de poder ser usado para colgar, por lo tanto lo más lógico es que fuera usado como collar; el otro dato característico es que fue encontrado en un enterramiento del Templo Mayor, y únicamente gozaban de ese privilegio personas destacas en rango, las cuales eran enterradas junto a sus pertenencias más importantes además de animales y figuras antropomorfas.
Los mexicas tenían gran admiración por los animales y el entorno, por eso los animales eran plasmados en muchos de los objetos que usaban a diario, así como también en la joyería que realizaban. Año de 1500 del emperador Moctezuma.